lunes, 28 de febrero de 2011

Ley de Moore Renovarse o Morir

En 1965, el cofundador de Intel, Gordon Moore, tuvo una visión de futuro. Su predicción, conocida popularmente como la Ley de Moore, plantea que el número de transistores de un chip se duplica cada dos años.


La Ley de Moore no es una ley en el sentido científico, sino más bien una observación, y ha sentado las bases de grandes saltos de progreso.
Poco después Gordon modificó su estimación y afirmó que, en realidad, “la densidad de los circuitos contenidos en un chip se doblarán aproximadamente cada 18 meses.”
La consecuencia número uno de la Ley de Moore es que los precios bajan al mismo tiempo que las prestaciones suben.

Sin embargo, parece que el enunciado más famoso de la industria informática ha comenzado a perder vigencia. El alto costo del equipamiento necesario para fabricar semiconductores capaces de cumplir con la Ley será demasiado alto, “alterando la economía fundamental de la industria”.
En la actualidad un procesador se ensambla utilizando una tecnología de ensamble de 32 nanómetros. El nanómetro es la unidad de longitud que equivale a una milmillonésima parte de un metro.

La empresa Intel plantea que se debe actualizar la ley de Moore, pues al llegar a 18nm el ensamble será muy difícil ensamblar circuitos por lo caro del proceso, es ahí donde entran los nuevos procesadores con más de dos núcleos, que pueden hacer más trabajo en la misma unidad de tiempo, aumentando la velocidad sin tener que aumentar tantos circuitos.
Los procesadores de nueva generación tienen integrado el procesamiento de gráficos que antes se hacía con una tarjeta gráfica por separado, y se plantea que en el futuro integren la memoria RAM para hacer que el intercambio de datos entre estos dispositivos sea más rápido y por lo tanto las prestaciones del equipo sean superiores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario